domingo, 23 de noviembre de 2008

Sergio Espejo a fondo: su salida de Transportes, la crisis de la DC y su nuevo rol en la política



Diario Financiero, Reportajes, Viernes 21 de Noviembre de 2008

Andrés Kattan Abusleme


"Aquí está mi tarjeta Bip, la misma que he ocupado siempre. Yo soy usuario del Transantiago desde el día uno y el troncal que ocupo nunca me ha provocado problemas”. Pese a que no quiere hablar mucho del convulsionado plan de transportes, el ex ministro, Sergio Espejo Yaksic se muestra relajado. Cuenta que su vida es mucho más tranquila ahora y que ya dejó atrás, lo que él define como uno de sus grandes dolores, el Transantiago.

Confiesa que ahora puede darse algunos lujos que antes ni soñaba, como almorzar en su casa con su hija más chica, que puede ir al gimnasio, y sobre todo compartir más con su familia. “Lo más fuerte ha sido en el plano familiar, porque hay un costo para la familia en este tipo de actividades”,dice.

Hace un par de meses abrió su estudio Espejo & González abogados y cuenta que se le va el día en dos temas que hoy le apasionan, los temas medioambientales y regulatorios. Experiencia le sobra. Fue superintendente de Electricidad y Combustibles, y presidente de la Comisión Nacional Antimonopolios.

También es director de Recycla, empresa dedicada al reciclaje electrónico en Latinoamérica, además de asesorar a la fundación que construye viviendas sociales, Invica.

En lo académico, es profesor del ramo industrias reguladas en la Universidad de Chile y del magíster en derecho de los negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Tras un poco más de un año fuera de la primera línea política, Sergio Espejo decidió romper su silencio y dar a conocer su opinión sobre la crisis de la Democracia Cristiana (DC) -que entre la elección de 1992 y las últimas municipales ha perdido cerca de 1 millón de votos-, la situación de la Concertación y el Transantiago.

-¿Se ha arrepentido de haber entrado al servicio público?

-Jamás, ni una sola vez, nunca, nunca. Tengo una vocación política fuerte y no conozco un instrumento distinto a la política para construir una sociedad de iguales. A los guerreros las batallas los buscan y no he sentido arrepentimientos.

-Años atrás trató de ser diputado, luego fue ministro, ¿qué viene ahora?

-Me siento muy conectado con las tareas centrales de la política, que son construir un proyecto de futuro, promover lo colectivo y asegurar la participación de las personas en las decisiones públicas.

-¿Ha pensado en optar a algún cargo de elección popular?

-Yo no descarto nada, pero no es mi proyecto prioritario hoy. Quiero ayudar a este proyecto de renovación en el lugar en el que mejor cumpla mi aporte. Me siento muy cómodo en mi actividad profesional.

-Usted es parte de una generación DC a la cual se le exige mayor compromiso partidario

-No estoy de acuerdo con eso. Siempre he sentido desconfianza por las categorías generacionales. Hay muchos viejos de 30 años y hay gente mayor que yo muy potente. Tengo 41 años así que joven no soy.

-Pero está claro que se pide renovación de caras e ideas

-Tenemos que estar preparados para competir por la conducción de la DC en todos los espacios políticos que se renueven a partir de ahora.

-Entrando a la crisis DC, tras la salida de Soledad Alvear ¿es la hora de los príncipes?

-Como no conozco príncipes, no podría decirlo. Estamos pecando de fetichistas, porque eso significa tratar de afirmarse de atributos que uno no tiene. La edad no nos da ningún derecho, lo títulos nobiliarios en Chile no existen.

-¿Pero qué rol quiere jugar en la DC?

-He estado permanentemente en la frontera de las exigencias políticas y no tengo duda de que llegará el momento de asumir nuevas responsabilidades. Pero formo parte de una generación reconocida tanto por su brillantez y vocación de servicio público, como por su escaso sentido de equipo.

-¿Qué le parece el rol de Jorge Burgos a la cabeza de la DC?

-Jorge es una muy buena carta para presidir el partido y es mi candidato. Pero la renovación de la DC no se va a producir en estos días, ni tampoco en la próxima junta nacional.

-¿Renovación que se debe dar tras la gestión de Soledad Alvear?

-Ella ha sido una de las mejores dirigentes que ha tenido la DC en su historia, nada más.

-Pero dejó el partido tras resultados electorales adversos y una crisis evidente

-Las dificultades de la DC no tienen que ver con una persona.



Su candidato: Frei

-¿Cómo ve a la Concertación y el rol de la DC en ella?

-Pasando por una de las coyunturas más difíciles que ha vivido desde su fundación. Estamos en una crisis de confianza muy importante sobre la capacidad realizadora del conglomerado y sobre qué ofrecer en un futuro al país.

-¿Por qué, a su juicio, no le ha sido tan fácil gobernar a Bachelet?

-Las cosas hay que mirarlas con perspectiva. En medio de una crisis económica de gran magnitud, la aprobación de la Presidenta ha aumentado, la valoración del ministro de Hacienda y del presidente del Banco Central, también.

-¿Cuánto ha pesado la insubordinación partidaria en la Concertación?

-Hay que acostumbrarse a que la política no es una actividad de regimientos. Incluso una de las discusiones hipotéticas que podría ser interesante, es la posibilidad de reformar la Constitución y que ésta no se dé sólo en las elites.

-¿Cómo ve el escenario presidencial?

-Me siento muy cómodo con la candidatura de Eduardo Frei. El mostró su disponibilidad cuando nadie le creía. Finalmente lo determinante va a ser si el elegido representa el candidato de futuro en materia de propuestas. Mi candidato es Eduardo Frei.

-Y en el caso de primarias entre Lagos e Insulza ¿a quién prefiere?

-Cualquiera de ellos, mi candidato es Frei, pero me siento cómodo con cualquier persona de la Concertación.

-¿Cree en las segundas partes?

-Creo que sí. Hay un dicho de que las segundas partes nunca fueron buenas, lo dijo Scott Fitzgerald, quien murió muy joven y no tuvo posibilidad de tener una segunda parte.

-¿Qué opinión tiene de Sebastián Piñera?

-Tengo la convicción de que la política es un proyecto colectivo, de seres libres, que se reconocen como iguales. Sebastián Piñera está lejos de representar esos valores, no cuenta con mi simpatía política, además me siento muy lejano a él.

“No me gusta HidroAysén”

El tema que le quita el sueño actualmente a Sergio Espejo es el medio ambiente. Desde su estudio de abogados asesora a distintas empresas en esta materia y, por lo mismo, mira con preocupación lo que sucede en Chile en cuanto al desarrollo de energético del país.
Cuenta que en Chile se ha polemizado demasiado en torno a HidroAysén y que el problema de base, no es el polémico proyecto, si no como asegurar que Chile alcance la independencia energética de otra forma. "No me gusta HidroAysén, no estoy participando ni a favor ni en contra, pero no me gusta".
Para Espejo el tema también repercutirá en el ámbito internacional. "Nuestra inserción internacional está asociada a nuestros estatutos de cumplimiento medioambiental. Queremos entrar a la OCDE en dos años más y el 20% de las regulaciones son ambientales y estamos en todo eso atrasados".

Transantiago: “En su momento fue un dolor importante”

Para Sergio Espejo, Transantiago es una palabra que aún le hace ruido. Confiesa que una de sus grandes frustraciones ha sido no haber podido sacar adelante el sistema de transportes capitalino, aunque prefiere no tratar en profundidad este tema.

-Usted salió hace más de un año y medio del gobierno, ¿qué análisis hace de su gestión?

-Es un privilegio haber formado parte del proceso de toma de decisiones de un gobierno, de la manera en que yo pude hacerlo. Ahora, para ser franco en términos personales sentí una carga dolorosa. Para mí Transantiago era un proyecto que buscaba mejorar la calidad de vida de las personas, aumentar la dignidad de los habitantes de Santiago, pero no lo logramos. En su momento fue un dolor importante.

-Usted vivió una paradoja. Salió del ministerio por los problemas del Transantiago, pero con un 60 % de aprobación ciudadana. ¿Cómo se explica esto?

- Es lo que me transmite la gente hasta hoy. Reconocieron en mí el haber dado la cara y las ganas de tratar de sacar un proyecto que entendimos era muy importante. Además, las personas saben que en ese proceso fui uno con ellos, que recorrí todas las dificultades junto a ellos. Siempre traté a todos como adultos, es decir, que no era sólo un ejercicio de dar la cara, sino de explicar paso a paso las dificultades, por qué lo hacíamos y cómo esperábamos superarlo.

-¿Nunca le recriminaron algo en la calle?

-He sido usuario del sistema de transporte público desde un comienzo. Lo que he recibido siempre son puras muestras de cariño y solidaridad de las personas. En unos de los períodos más álgidos de la crisis del Transantiago, fui con mi hijo al recital de Roger Waters en el Estadio Nacional. Mi hijo estaba muy preocupado de que pasara algo. Lo que tuvimos fue una experiencia humana fantástica, con toda la gente que estaba ahí, recibimos mucho cariño. Nunca he tenido ningún problema.

-¿Qué habría que hacer para arreglar el Transantiago?

-Yo de Transantiago hasta allí quisiera hablar, ya todo está dicho.

-¿Pero qué le parece la gestión de René Cortázar?

-Tengo la mejor opinión de René. Lo conozco desde hace muchísimos años y ambos trabajamos con Alejandro Foxley. Sólo le deseo el mayor de los éxitos, no sólo por René, sino porque esto busca darle calidad de vida a las personas y eso es lo importante.

1 comentario:

Carolina dijo...

Excelente entrevista Sergio... Excelentes respuestas...