miércoles, 15 de septiembre de 2010

Crónica desde Chiloé

Ha sido un viaje relámpago. Aterrizamos a las 20:45 de ayer martes 14 de septiembre en el aeropuerto de Puerto Montt. Un viaje tranquilo nos condujo a Castro, ciudad a la que arribamos alrededor de la 1 de la mañana del 15.

Falta nada para la celebración del bicentario. Nuestro aporte (precario por cierto) ha incluido un recorrido acelarado por Dalcahué, Puqueldón y Castro junto a Cristián Alvarez, coordinador de la campaña digital Chiloé Región que es patrocinada por la Fundación Pulso y su proyecto www.porquechilelate.cl En este viaje acelerado hemos compartido con los alcaldes, con líderes sociales y organizaciones como el movimiento ciudadano "Chiloé: cómo vamos" y con medios de prensa locales.

Las conclusiones de un día cansador son, probablemente, las esperables. Chiloé continúa siendo no sólo una tierra fantástica, llena de paisajes sorprendentes y de la identidad y el sentido histórico del cual probablemente carecemos en el Chile continental, sino que además una zona aislada y dejada en buena medida a su suerte por una larga historia de postergación de parte de las autoridades administrativas y políticas "del norte".

Es cierto, la infraestructura ha mejorado y el nivel de los servicios públicos también. Sin embargo, enfrentados a una emergencia médica o a la necesidad de llegar a sus lugares de trabajo, los chilotes siguen dependiendo de una infraestructura de transporte exageradamente precaria. Los médicos especialistas son una rareza que escasea en la isla y más de mil jóvenes egresan de la educación secundaria cada año sin contar con un lugar en el cual continuar enseñanza superior de calidad. El "Plan Chiloé", presentado con una fanfarria de power points que provocaban la fascinación del Ministro de Obras Públicas de la época de su elaboración, es hoy sólo un recuerdo difuso en el que se confunden expectativas, promesas ambiguas y realizaciones aún pendientes en su inmensa mayoría. Y así suma y sigue.

Y con todo eso, la vida late en la isla grande de Chiloé y su gente insiste, porfiadamente, en buscar alternativas de desarrollo que aseguren una vida de calidad a todos los chilotes. Lo hacen, digámoslo con claridad, por sí mismos y ante la ausencia (que ya es tradición) de las autoridades continentales (pese a un reconocimiento bastante transversal a la buena disposición del nuevo intendente regional, Juan Sebastián Montes). Lo hacen porque saben que, desde siempre, su futuro ha sido labrado por ellos y aquí. No en el continente.

Tiene sentido entonces decir, con fuerza, que si hay una zona en el país que se ha ganado el derecho a contar con su propio gobierno regional, esa es Chiloé y Palena. Se que eso no basta. Estoy conciente de que la transferencia efectiva de poder a las comunidades locales debe ser acompañada de más transparencia, de mayor control ciudadano de la actividad de las autoridades políticas y de una ciudadanía más activa. Se que no basta. Pero es el mínimo que podemos pedir para que Chiloé mire con optimismo un futuro al que tiene derecho.

5 comentarios:

Teresa dijo...

Hola Sergio, acabo de leer tu experiencia por Chiloè y estoy de acuerdo contigo. Es muy cansador sòlo llegar a la Isla, su transporte es demasiado precario para alcanzar cualquier punto de la Isla o querer salir de ella es peor aùn. Todo se olvida con la belleza del paisaje. Pero algunas han cambiado, para mejor, Castro tiene un Hospital nuevo y me gustarìa que lo visitaras, caminaras por sus pasillos, etc. Ojalà tengas tiempo!!!!!! Feliz Viaje Bicentenario!!!! Teresa

Sergio Espejo dijo...

Teresa, muchas gracias por tu comentario. Lo haré.
Feliz Bicententario!
Sergio

EncantodeChiloé dijo...

Sergio:
Leyendo tu crónica, comparto contigo en tantas cosas! Como chilota, bendecida de vivir aquí, no me molesta que les cueste un poco llegar, porque para ver este "celeste, que les cueste", pero sí me duele cuando veo que familias pasan por tremendos dolores y penas cuando sus afectos mueren por no poder ser atendidos en su propia tierra con equipamientos médicos como corresponden o no pueden salir en un avión o helicóptero a centros de mayor especialidad, o en caso de enfermedades terminales, tienen que viajar por días para atenderse en una quimioterapia, lejos de las familias. Eso es muy cruel, si se compara con muchos empresarios y dueños de terrenos en Chiloé, que para darse su "welta" por aquí, vienen en sus propios avionetas a pasar el día.
Pero creo que también algo de responsabilidad tenemos. Entre chilotes, somos un poco despreciativos y peladores, cuestionando siempre a ese vecino con ideas innovadoras o mayor éxito; cuando podemos hacer movimientos de promoción de proyectos esperamos que vayan otros. Nos quejamos porque está lloviendo, porque hace frío, porque es invierno, en fin... Entonces, en esta iniciativa de Chiloé región, tambien es necesario hacer hincapié de no ser sólo un centro administrativo independiente, sino ser un centro cohesionado, activo, comprometido con su entorno.Coraje para tener futuro...
De la combinación de la lluvia y sol en Chiloé es que ha nacido toda esta belleza. Así deberíamos ser los chilotes también. La combinación justa que crea los cientos de arcoiris de Chiloé.

Juan Carlos dijo...

Hoalcomo esta Don Sergio primero que todo sorprendido de su cronica y muy contento por su apoyo sin duda hay muchos jovenes que emigran por no contar con un centro educativo de calidad. Sin embargo la nueva región es el anhelo del 99% de Chiloé lo que pasa es que nos han prometido tantas maravillas del plan Chiloé y nunca han dado resultado que llegó el momento que todo estos lideres jovenes se tomen la Isla pero con su fuerza y nos hagan despertar gente que usted menciona y nosotros mismos. quizas si tuvieramos autoridades como usted ya seriamos región.

Cristian Pedro dijo...

Sergio Espejo gracias por apoyar estos movimiento sociales de nuestra Isla , gracias confio en usted y en su ayuda para lograr que seamos nueva región organizados y unidos